Este 2020 marca un hito fundamental dentro de la Agenda 2030, ya que supone el pistoletazo de salida para la Década de Acción sobre los ODS. Una década en la que se desarrollarán nuevas tendencias, hechos y medidas relativas a los ODS que sin duda afectarán al sector empresarial. 

A continuación, se presentan diez tendencias en el ámbito de la sostenibilidad, recogidas en la publicación “ODS Año 5, El liderazgo colectivo en la Agenda 2030: una década para la acción”,  que pueden marcar la hoja de ruta de las empresas hacia el logro de los ODS en los próximos diez años:

1. La sostenibilidad en el propósito de la alta dirección: la sostenibilidad está ganando peso en la estrategia empresarial, adoptando cada vez más, un papel principal dentro de la misma. Y es que, los líderes empresariales han comprendido que el futuro de sus negocios depende en gran parte de que éstos estén alineados con criterios sostenibles como los de la Agenda 2030. Ejemplo de ello es el compromiso cada vez mayor de los CEOs con los ODS. En concreto, según una consulta del Pacto Mundial de Naciones Unidas a 1.000 CEOs de todo el mundo, un 95% de ellos afirman estar comprometidos en su empresa con la consecución de los ODS.

2. Finanzas sostenibles: una de las tendencias más claras que hemos observado en los últimos años y que sin lugar a duda cobrará aún más fuerza la próxima década es la apuesta por las finanzas sostenibles. Con más de 30 billones de dólares en activos en 2018, las finanzas sostenibles han experimentado un aumento sin precedentes en los últimos años y podrían llegar a los 50 billones de dólares en 2040.

3. Normativas y políticas públicas relacionadas con los ODS: la sostenibilidad ha dejado de ser un ámbito de carácter voluntario para materializarse en normativas concretas como la reciente Ley de Información No Financiera y Diversidad o el Real Decreto-ley 6/201917 sobre Igualdad de Género. La tendencia en este sentido está clara, la sostenibilidad ya no es una opción, sino un área imprescindible para lograr la sostenibilidad económica, social y ambiental y por ello la aparición de normativas y nuevas políticas en este sentido será cada vez mayor y afectará a todos los actores.

4. Compromisos ambiciosos y cuantificables: si bien aún es un reto para las empresas, el establecimiento de compromisos públicos y cuantificables ha aumentado notablemente en el sector empresarial, en especial en el área medioambiental, como lo muestran iniciativas como Science Based Targets. Y es que, tanto la sociedad como los gobiernos demandan no sólo un compromiso mayor por su parte, sino también información que garantice que lo están cumpliendo.

5. Enfoque de derechos humanos en la gestión empresarial: las medidas y normativas acuciantes en este aspecto como el Plan Nacional de Empresas y Derechos Humanos o la legislación sobre debida diligencia en DD.HH. prevista por la Unión Europea, marcan el futuro de la gestión empresarial en este ámbito, pronosticando un aumento de políticas y medidas empresariales en esta área.

6. Economía baja en carbono: la urgencia de luchar contra el cambio climático ha hecho que en los últimos años se hayan puesto en marcha numerosas iniciativas como Business Ambition for 1.5°C y medidas como el Pacto Verde Europeo o la Ley de Cambio Climático y Transición Energética para favorecer la transición hacia una economía baja en carbono. La tendencia está clara: el futuro será verde o no será.

7. Igualdad de género en el ámbito económico: el movimiento por la igualdad de género ha tenido una relevancia incuestionable en los últimos años y se ha posicionado como prioritario en todas las esferas: social, gubernamental y económica. Las empresas han asumido su responsabilidad en la misma y han visto en ella, además, una oportunidad de mejorar su rendimiento. En concreto, se estima que las empresas que cuentan con un consejo de administración equilibrado en cuanto a género tienen hasta un 20% más de probabilidades de tener mejores resultados empresariales.

8. Modelo de economía circular: Numerosos estudios confirman que el actual sistema productivo, basado en el modelo lineal de “usar-consumir-tirar”, no es sostenible. Es por ello que la tendencia marca la transición del sistema hacia un modelo de economía circular que, además, ganará impulso con las nuevas medidas nacionales e internacionales como la Estrategia Española de Economía Circular, el Plan de acción europeo para la economía circular y el Pacto Verde.

9. Alianzas para lograr Objetivos: el impacto necesario para cumplir con la Agenda 2030 no será posible si los actores no trabajan unidos. Las empresas son conscientes de ello y, de hecho, el 72% de ellas afirma impactar positivamente en el ODS 17 según una consulta realizada a empresas adheridas al Pacto Mundial a nivel internacional. Es por ello que cuanto más apremiantes sean los retos, más alianzas se producirán para hacerles frente.

10. Resiliencia empresarial: en los últimos meses se ha puesto de manifiesto la necesidad de apostar por modelos más resilientes para afrontar de una forma más eficaz próximas crisis como la vivida ahora con la COVID-19. Y en este tiempo, los modelos más resilientes son los basados en la sostenibilidad, por lo que todas las vías de recuperación de la crisis apuntan en ese sentido. De hecho, un 36% de los directivos de las empresas españolas adheridas al Pacto Mundial en España afirman que la recuperación de esta crisis aumentará la integración de la sostenibilidad en su departamento o área.