La sostenibilidad y las acciones relacionadas con la responsabilidad social corporativa (RSC) han sido tradicionalmente relegadas a los departamentos de sostenibilidad y medioambiente. Sin embargo, considerando la urgencia de los desafíos que la Agenda 2030 contempla, así como el ritmo insuficiente al que ésta avanza, se ha aludido a la necesidad de que los principios del desarrollo sostenible estén integrados en toda la empresa de forma transversal. ¿Qué quiere decir esto? Que todas las áreas deben guiar sus operaciones bajo el paraguas tanto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible como de los Diez Principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas.

Para establecer una situación de partida sobre cómo las diferentes áreas empresariales están integrando los ODS, la Red Española del Pacto Mundial ha realizado una encuesta a más de 411 directores/as de 161 entidades adheridas a la iniciativa, los cuales pertenecen a 13 áreas departamentales, desde la dirección ejecutiva o máximo cargo hasta el departamento de recursos humanos, de marketing o de cumplimiento normativo.

Entre los resultados, se destacan las áreas de compras y proveedores, producción y el área financiera como aquellas con un mayor margen de mejora. Éstas, a pesar de ser clave para el impulso de la sostenibilidad dentro de la compañía, reflejan serias lagunas de implementación que han de abordarse con premura si realmente se quiere alinear la estrategia de la organización con los ODS. De hecho, las tres representan dos de los tres ejes dentro de la implementación de los ODS en el conjunto de las operaciones y los procesos empresariales, siendo este el segundo paso del nuevo marco de aplicación de los ODS.

En primer lugar, la gestión sostenible de las compras y la cadena de suministro es un punto vital para asegurar la transición de la compañía hacia el desarrollo sostenible. Si no adquirimos materias primas que cumplan con los criterios de sostenibilidad y/o no seleccionamos proveedores que respeten los derechos humanos y medioambientales, no conseguiremos que el producto o servicio final de nuestra empresa cumpla con lo establecido en la Agenda 2030. El estudio realizado por la Red Española desvela que el 67% de los directores de compras encuestados son conscientes de este impacto. Sin embargo, de los directores encuestados dentro de esta área, tan sólo un 22% conoce la Agenda 2030 en profundidad y únicamente un 33% los integra dentro de la estrategia.

En el caso del área de producción, sí que se tiene un conocimiento tanto de la Agenda 2030 como de su impacto en la misma que se encuentra en línea con el conocimiento general de la empresa con un 50% en el primer caso y un 56% en el segundo. No obstante, tanto la integración de los ODS, realizada por el 38% de los encuestados, como el mapeo de impactos (31%) y el establecimiento de compromisos públicos (19%) se encuentra muy por debajo de la media empresarial.

Dado que ambas áreas son conscientes de su impacto pero no llegan a pasar a la acción, podríamos pensar que el problema radica en una falta de conocimiento sobre las medidas que se pueden llevar a cabo para cumplir con la Agenda 2030 dentro de estos departamentos. Para solventar esta posible laguna, debería cobrar un mayor peso la formación en ODS, la cual actualmente tan sólo es realizada por el 11% de las áreas de compras y el 19% de las áreas de producción encuestadas.

La apuesta de las organizaciones por la sostenibilidad exigirá también una reestructuración de los presupuestos de manera que se dirijan fondos hacia la transformación del modelo empresarial considerando todos los gastos – y beneficios – que ésta puede implicar. Por ello, si realmente queremos alinear nuestro negocio con la Agenda 2030, la integración de los ODS en este departamento es fundamental para dirigir el flujo capital. Sin embargo, los datos extraídos de la encuesta apuntan al desconocimiento de esta área tanto sobre los ODS como sobre su impacto en ellos, señalado exclusivamente por un 12% de los directores encuestados. En consecuencia, la integración de los ODS en la estrategia del área es también de las más bajas, con un 35%, treinta puntos porcentuales debajo de la media empresarial.

Conoce más sobre la integración de los ODS en las diferentes áreas empresariales en nuestra publicación “ODS Año 5, El liderazgo colectivo en la Agenda 2030: una década para la acción”.