Con motivo del lanzamiento de la plataforma SDG Ambition, el Pacto Mundial de Naciones Unidas ha presentado un nuevo Marco de Aplicación de los ODS, que tiene como objetivo guiar a las empresas para que profundicen en la integración de los ODS y los Diez Principios en la estrategia empresarial, las operaciones y el compromiso con los grupos de interés.

Para su desarrollo, la iniciativa de Naciones Unidas se ha basado en la experiencia de las empresas pioneras en sostenibilidad, combinando las recomendaciones clave del Board Program con guías de referencia en sostenibilidad como SDG Compass, el Blueprint for Business Leadership on the SDGs o la Guía práctica «Integrando los ODS en los informes corporativos».

Como resultado, el nuevo marco se ha organizado en tres áreas principales que van desde la integración de los ODS en la estrategia empresarial y el conjunto de operaciones de la empresa hasta la implicación de los grupos de interés en el desarrollo sostenible. Éstas son:

  1. Anclar la ambición en la estrategia y la gobernanza

Desde hace tiempo venimos afirmando que la apuesta por la Agenda 2030 no debe quedarse solamente en los departamentos de sostenibilidad y medioambiente, sino que deben integrarse en la estrategia de la organización para que toda ella esté alineada con los ODS. Solo así, la empresa logrará tener el impacto que la Agenda de la Humanidad demanda.

Para ello, el marco propone que las empresas empiecen redefiniendo el propósito corporativo en línea con los principios de sostenibilidad y destaca dos aspectos clave en este proceso: (1) considerar dónde puede una empresa aportar más (directamente a través de operaciones o productos o indirectamente, por ejemplo, ayudando a los consumidores a tomar decisiones más sostenibles) y (2) tener en cuenta cómo contribuirán esas acciones a impulsar los objetivos empresariales tradicionales y a crear nuevas formas de valor para el cliente.

Asimismo, este propósito debe estar integrado en la gobernanza para garantizar la plena responsabilidad de la agenda de transformación a través de nuevas estrategias y objetivos corporativos que se anclan en un cuadro de mando integral.

2. Profundizar la integración en el conjunto de las operaciones

Una vez que la empresa ha integrado los ODS en la estrategia, puede pasar a la acción implementándola en el conjunto de las operaciones y los procesos empresariales. Es decir, deberemos tener en cuenta la implementación de la misma en los tres ámbitos principales:

  • Productos y servicios: la integración de los ODS en la cartera de productos y servicios exigirá cambios en toda la cadena de valor, desde los procesos de investigación y el desarrollo de productos, la obtención y adquisición de materias primas hasta el establecimiento de cadenas de suministro más sostenibles, pasando por garantizar que la fabricación y los servicios de apoyo estén alineados para respaldar los objetivos relacionados con los ODS. Además, debemos asegurarnos de que existan mecanismos para gestionar el impacto del producto durante su uso y al final de su vida útil.
  • Gestión de personas: La inclusión de los ODS en el núcleo de la actividad de la empresa dependerá de los cambios en la cultura empresarial y las prácticas de gestión del personal. Éstas pueden incluir la creación de objetivos alineados con los ODS, descripción de funciones y la gestión del desempeño o incluso la creación de estructuras de liderazgo y políticas de incentivos.
  • Finanzas: Para dirigir los recursos financieros hacia la transformación de productos y organizaciones, es importante integrar las prioridades empresariales relacionadas con los ODS en el flujo de capital y en el presupuesto dentro de una organización. Desde inversiones en investigación y desarrollo hasta asignaciones de capital para nuevas instalaciones y equipos, estas decisiones son un factor crítico para el progreso en cualquier iniciativa estratégica.

3. Reforzar el compromiso con los grupos de interés

Por último, al tiempo que las empresas se embarcan en la integración de la ambición, también pueden aumentar el enfoque en un tercer pilar: los grupos de interés. En este sentido, debemos considerar que cada vez más, tanto los consumidores como los inversores reclaman que las empresas estén alineadas con criterios de sostenibilidad. Por ello es esencial que la entidad apueste por la transparencia y la rendición de cuentas reportando información sobre su impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible e invierta tanto en el desarrollo de alianzas como en una estrategia de marketing que ponga en valor el trabajo que realiza la empresa en este campo. Esto último, ayudará además a ampliar la sensibilización entre grupos de interés y obligará a los competidores del sector a reaccionar ante un listón elevado, impulsando una «carrera hacia lo más alto» de la sostenibilidad.

Más información sobre la iniciativa SDG Ambition aquí.