Este 10 de diciembre se celebra el 72 aniversario de la declaración de los derechos humanos bajo el lema “Una mejor recuperación: defienda los derechos humanos”. En un año marcado por los grandes estragos que los derechos de la población mundial han sufrido a causa de la pandemia de la COVID-19, Naciones Unidas ha querido poner el foco en la importancia de los derechos humanos para construir de nuevo el mundo que queremos, la necesidad de solidaridad mundial y la interconexión y humanidad que compartimos como seres humanos.

Una reconstrucción en la que el sector empresarial juega un papel vital pues como motor económico global tendrá que reflotar la economía sobre pilares más sólidos que no sólo aseguren la resiliencia del sistema, sino que, además, blinden los DD.HH. y prevengan las desigualdades, la exclusión y la discriminación arraigadas, sistemáticas e intergeneracionales. Unos pilares entre los que indudablemente tendrán que estar los Diez Principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y en especial sobre el tema que nos ocupa, los Principios Rectores de la ONU sobre empresas y derechos humanos, siendo éstos el primer marco de referencia a nivel mundial para impulsar el respeto de los DD.HH. por parte de las empresas. 

En la víspera de su décimo aniversario, que se celebrará en junio del 2021, hemos querido hacer un pequeño análisis del trabajo que están realizando las empresas en materia de derechos humanos. Según la Consulta Empresarial realizada este mismo año, la gestión responsable de la cadena de suministro y el trabajo en derechos humanos son aspectos poco trabajados por las empresas españolas. Solo el 8% de las empresas consultadas evalúa sus impactos en derechos humanos, el 15% incorpora en los contratos con sus proveedores cláusulas contractuales en materia de sostenibilidad y únicamente el 20% evalúa a sus proveedores bajo criterios sociales. Estos porcentajes se reducen considerablemente al enfocar el análisis en empresas de menos de 250 empleados/as.

¿La causa? Según las conclusiones recogidas en este proceso integral de consulta, se destaca como motivos principales la falta de información y conocimiento sobre la problemática a nivel país y el desconocimiento sobre como aterrizar el ámbito a las acciones del día a día de las organizaciones. 

Desde la Red Española del Pacto Mundial, como la iniciativa de Naciones Unidas responsable de conectar los derechos humanos con el sector empresarial, y en respuesta a las dificultades que tienen las empresas para implementar acciones en esta área, ofrecemos a través de nuestra publicación Empresas y Derechos Humanos: acciones y casos de éxito en el marco de la Agenda 2030 una serie de acciones, indicadores y ejemplos prácticos para materializar el compromiso empresarial en cada uno de los derechos recogidos en la Carta internacional de los derechos humanos.

A modo ilustrativo, en el caso del derecho a la alimentación, se ofrecen varias acciones como “Establecer medidas para reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos a través de toda la cadena de valor, y encontrar maneras de redistribuir el exceso de alimentos” junto a indicadores GRI como el “Contenido 413-2. Operaciones con impactos negativos significativos –reales y potenciales– en las comunidades locales” y además se ponen ejemplos de compromisos cuantificables como “Alcanzar un 80% de la producción con certificado de agricultura ecológica en 2025.”

Asimismo, hacemos hincapié a través de esta publicación y de otros comunicados, de la interconexión que existe entre los derechos humanos y la Agenda 2030. La Agenda 2030 está estrechamente ligada a los derechos humanos, por lo que evitar impactos sobre los derechos en la cadena de valor y con los grupos de interés puede ser sinónimo de importantes contribuciones a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Incidir en este mensaje es necesario puesto que los últimos análisis revelan que, mientras la contribución a los ODS no para de crecer, el trabajo en derechos humanos se ha estancado. 

No debemos olvidar, por tanto, que el mundo que queremos, el que está reflejado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es un mundo que respeta los derechos tanto de las personas como del planeta y por ello no debemos dejar de luchar por los mismos. Recuperemos el lema del pasado 70 aniversario de los DD.HH. y levantémonos por los derechos humanos para que sean uno de los ejes principales de la reconstrucción post COVID-19, ¡#StandUp4HumanRights!