El pasado 8 de abril celebramos junto a Spainsif la jornada “Las Finanzas Sostenibles en el ámbito empresarial” con la participación especial de Marcel Haag, director de Políticas Horizontales de la DG FISMA de la Comisión Europea (Dirección General de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales), que abordó los ejercicios de la Unión Europea en esta materia.

Durante su intervención, Haag quiso poner en relieve la importancia de las finanzas sostenibles como aspecto “clave para movilizar el capital necesario para la transición hacia un modelo económico más resiliente y sostenible y conseguir los objetivos fijados en el Green Deal y el Acuerdo de París”. Para estos propósitos, continuó, “los reguladores deben establecer objetivos, proveer claridad en la dirección hacia la que nos movemos y proveernos de los marcos y herramientas necesarias para conseguirloPor su parte, el sector privado tendrá que tomar estas herramientas y encontrar la manera más efectiva, eficiente e innovadora de implementarlas en línea con las expectativas del mercado”.

La pandemia no ha eclipsado esta necesidad. El Green Deal sigue siendo una de las estrategias prioritarias para la UE y la recuperación de la pandemia necesita apoyarse en él para catalizar la transición verde.

El director de Políticas Horizontales de la Comisión Europea también mandó un mensaje claro sobre la repercusión de la COVID-19 en los objetivos de la Unión Europea relacionados con las finanzas y el desarrollo sostenible. En este sentido, aseveró que “en tan sólo unos años hemos dado grandes pasos, pero todavía queda mucho por hacer para transformar nuestro mercado financiero en uno sostenible, por lo que necesitamos acelerar nuestros esfuerzos. La pandemia no ha eclipsado esta necesidad. El Green Deal sigue siendo una de las estrategias prioritarias para la UE y la recuperación de la pandemia necesita apoyarse en él para catalizar la transición verde”. Y añadió que “los planes de reconstrucción post COVID-19 nos ofrecen una oportunidad para modernizar y digitalizar las economías con el objetivo de evitar futuras crisis como las relacionadas con los efectos del cambio climático y nos permiten beneficiarnos de las oportunidades económicas y de empleo derivadas de la inversión tanto privada como pública y hacerlas sostenibles”. 

Sobre el ejercicio de la UE sobre taxonomía verde, un marco de lenguaje común para entender qué actividades pueden ser consideradas sostenibles, Haag quiso matizar tres aspectos:

En primer lugar, destacó que “la taxonomía no es una lista de actividades en las que los inversores están obligados a invertir, sino un recurso que les ayuda a identificar carteras de inversión o proyectos sostenibles”. Una clasificación que, aclaró en su segunda matización, “no implica que todas las actividades que no se encuentran incluidas en la taxonomía no sean sostenibles”. De hecho, según el representante de la Comisión Europea, de acuerdo con las recomendaciones de los expertos, esta taxonomía podrá ser ampliada y actualizada conforme evolucionen la tecnología y las políticas. 

Por último, abordó un tercer punto sobre la preocupación de que la taxonomía sea demasiado binaria en cuanto a lo que es verde y lo que no, y no incluya más “tonalidades neutras”. En este sentido, apuntó que “la taxonomía tiene muchas más de las menciones que están recogidas en el documento. No es simplemente una catalogación de lo que es verde y lo que no. Ésta puede ayudar a las compañías a llevar a cabo planes de transición hacia modelos más sostenibles, encontrando la financiación apropiada para los mismos”. 

El objetivo de la UE es que la taxonomía pueda ser aprovechada por todas las empresas en su transición hacia modelos más sostenibles.

Respecto a este último punto, insistió en que el objetivo de la UE es que la taxonomía pueda ser aprovechada no sólo por aquellas compañías que sean capaces de cumplir los requisitos a corto plazo, sino también por sectores y empresas que necesiten más tiempo, ayudando a todas las empresas en su transición hacia modelos más sostenibles.

Otro ejercicio importante en el que está trabajando la Comisión y que tendrá un gran impacto sobre las finanzas sostenibles es la revisión de la Directiva sobre Información no Financiera. Respecto a esta materia, Haag afirma que la UE necesita normas de divulgación para apoyar la aplicación de esta legislación. En sus palabras, “las necesitamos urgentemente, incluyendo un primer conjunto de normas en 2022. Con esfuerzo esperamos avanzar rápidamente con las normas europeas de información sobre sostenibilidad”. De hecho, según el director de Políticas Horizontales, la Comisión también adoptará normas a mediados de 2021 sobre la información que las empresas, en virtud de las directivas sobre información no financiera, tendrán que publicar sobre sus actividades y que están alineadas con las de la taxonomía.

La alineación global, más allá de la esfera europea, fue otro de los objetivos señalados por el representante de la Comisión, que hizo hincapié en la importancia de las divulgaciones más allá del clima y de la materialidad financiera: “En general, necesitamos enfoques flexibles que promuevan la alineación global, al tiempo que reconocemos la necesidad de que los diferentes países y jurisdicciones vayan más lejos y más rápido de acuerdo con sus propias prioridades políticas y su marco legal. Por ello, la Comisión se ha comprometido a apoyar los esfuerzos a nivel internacional a través del diálogo y la cooperación entre las autoridades, los actores financieros, la sociedad civil y los actores corporativos más allá de nuestras fronteras”. 

En efecto, considerando el contexto actual, las perspectivas de coordinación internacional de las iniciativas de financiación sostenible son cada vez más prometedoras. La Comisión Europea ya cuenta con alianzas con otras 17 jurisdicciones que representan más de la mitad del PIB y d las emisiones mundiales en la plataforma internacional sobre financiación sostenible y tiene fijado que a partir de este año entren algunas más en el grupo de trabajo del G20 sobre financiación sostenible.

De este modo, Marcel Haag concluyó su intervención señalando que todos estos ejercicios ligados a las finanzas sostenibles son esenciales para alcanzar los objetivos climáticos y medioambientales planteados por la Unión Europea. Desde 2018, asentó, “se han conseguido grandes logros, pero es necesario acelerar la acción para construir una economía mundial sostenible y resiliente”.