El próximo 7 de abril se celebra el Día Internacional de la Salud, donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) OMS solicita una mayor cobertura sanitaria universal y un nuevo liderazgo mundial con el compromiso para promover la salud de todas las personas. 

​Con este motivo, quiero realizar una reflexión sobre este último año que hemos vivido y cómo ha influido la pandemia de la COVID-19 también, destacando las oportunidades que se han creado desde la generación de alianzas positivas como elemento de confianza.

El pasado mes de marzo se cumplió el I aniversario del confinamiento de la historia reciente de nuestro país, con motivo de la pandemia de la COVID-19. 

Desde esta tribuna mostramos nuestro apoyo y reconocimiento a las personas y familias que han perdido a sus seres más queridos y han sufrido la enfermedad, así como a todo el personal sanitario y de servicios esenciales.

Un año después, es tiempo de afrontar nuevos escenarios, muchos de ellos inciertos, englobados en la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Las principales metas que recoge el ODS 3 son fundamentales para apoyar la sanidad y afrontar todas sus necesidades y demandas: 

  • Poner fin a las enfermedades transmisibles.
  • Lograr la cobertura universal y el acceso a los medicamentos.
  • Apoyo a la I+D: vacunas y medicamentos esenciales.
  • Aumento de la financiación del sistema sanitario.
  • Refuerzo en la gestión de riesgos sanitarios.

Para conseguir todos los retos que recoge el ODS 3, son necesarios sanitarios y sanitarias que cuenten con todo el apoyo, medios y las retribuciones adecuadas, porque son el principal eslabón de nuestro modelo de sanidad universal y pública.

Si algo ha puesto de manifiesto la COVID-19, ha sido la capacidad de conseguir objetivos compartidos, poniendo en valor el papel de la ciencia y de la investigación, alcanzando una vacuna que, en prácticamente un año, ya se está administrando y es la gran oportunidad de minimizar el riesgo de la pandemia y, sobre todo, la principal esperanza de la recuperación, todo un ejemplo colectivo del impulso del ODS 1: Alianzas para conseguir los Objetivos, al servicio de la salud.

Sin salud no hay economía y, junto con el ODS 8: Trabajo decente y crecimiento económico, es necesaria la colaboración público – privada a través de las ayudas a los sectores económicos más afectados, sobre todo, aprovechar con inteligencia los Fondos europeos Next Generation.

Lanzamos una invitación a la reflexión sobre el punto de unión del ODS 3: Salud y Bienestar con el ODS 17: Alianzas para conseguir los Objetivos. Es importante destacar el papel de la ciencia y la investigación, así como el impulso de la colaboración público-privada para lograr los dos vectores que nos reclama la sociedad: salud y crecimiento económico.

Desde Rigual, S.A., durante la pandemia hemos puesto en marcha iniciativas para salvaguardar la salud de nuestros empleados y empleadas, impulsando el teletrabajo y estableciendo protocolos sanitarios y, lo más importante, el mantenimiento del empleo.

Otra iniciativa para el impulso de la salud y el bienestar del ODS 3, ha sido la instalación de un equipo desfibrilador, para conseguir ser una empresa cardio protegida e impulsar el proyecto “Desayunos saludables Rigual”, que consiste en que durante los meses de junio a octubre todos nuestros empleados y empleadas desayunen fruta, principalmente melocotón y pera, producidos en Fraga (Huesca) y en la Comarca del Bajo Cinca, productos de kilómetro 0.

Para finalizar esta tribuna, queremos hacer un llamamiento a la Década de la Acción. Nos quedan 10 años para el 2030 y es clave la implicación de todos los actores para conseguir los ODS. 

Esta llamada a la acción es clave que la lideren las instituciones y las entidades privadas. También en este propósito están jugando un papel de liderazgo activo las empresas. Todavía queda trabajo por hacer, sin dejar a nadie atrás y poniendo los valores de la Agenda 2030 al servicio de las personas y del planeta.

Por este motivo, hay que poner énfasis en el papel de las alianzas, para las que hay que contar e involucrar a los diversos actores, tanto públicos como privados, especialmente los ayuntamientos y las pymes, para salir más fuertes, siempre pensando en las personas y en su bienestar, sin dejar a nadie atrás.

Desde estas líneas, nuestro más sincero homenaje a las víctimas de la COVID-19, siempre estarán en nuestro recuerdo. Desde Rigual, S.A., queremos agradecer el magnífico trabajo que desempeña la Red Española del Pacto Mundial.