30 de septiembre 2026 |
¿Cómo de circular es tu empresa? 8 preguntas para evaluar tu madurez y dar el siguiente paso
Desde Pacto Mundial de la ONU España hemos desarrollado la guía '¿Cómo de circular es tu empresa? 8 preguntas para evaluar tu madurez y dar el siguiente paso', una herramienta práctica de autodiagnóstico pensada para que cualquier empresa pueda identificar en qué punto se encuentra su transición hacia la economía circular y qué pasos concretos puede dar a continuación.
La economía circular ya no consiste únicamente en reciclar más. Implica replantear la forma en que se diseñan los productos, se utilizan los recursos y se crea valor, manteniendo el uso de los materiales y productos durante el mayor tiempo posible y reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes. Así, esta transición permite a las empresas mejorar su eficiencia, ganar resiliencia frente a la volatilidad de los mercados, impulsar la innovación y anticiparse a los nuevos requisitos regulatorios.
A través de ocho preguntas clave, desde si la circularidad forma parte de la estrategia de la empresa hasta si ésta impulsa la innovación interna, la guía recorre aspectos como el diseño de productos duraderos, la prolongación de su vida útil, la colaboración con proveedores y clientes, o la medición del progreso mediante indicadores.
Cada pregunta incluye recomendaciones concretas para avanzar, para materializarlas en acciones concretas. Respóndelas, identifica el grado de madurez circular de tu empresa y descubre todo lo que puedes mejorar para consolidar tu modelo de economía circular. Descárgala y empieza a aplicar medidas reales.
La circularidad empieza
mucho antes del reciclaje Cada producto que fabricamos lleva incorporado algo más que materiales, lleva energía, diseño, trabajo y recursos. Cuando se desecha antes de tiempo, o se recicla sin haber agotado antes otras opciones, buena parte de ese valor se pierde de forma irrecuperable, y es justo lo que la economía circular busca evitar.Aprovechar ese valor podría generar hasta 4,5 billones de dólares a escala global, con nuevos productos, servicios y modelos de negocio basados en la reparación, la reutilización y la remanufactura. Para lograrlo, hace falta un cambio de mirada, dejar de pensar en el residuo como punto de partida y empezar a pensar en el diseño de un producto que sea más duradero, que pueda repararse desmontarse fácilmente, con el fin de conserva su valor mucho más tiempo.
Y no es un reto que una empresa pueda resolver sola, requiere colaboración con proveedores, clientes y aliados a lo largo de toda la cadena de valor.

