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Compras sostenibles: un imperativo estratégico para liderar globalmente

Las compras sostenibles desempeñan un influyente papel como guardián de los valores de una empresa y de su competitividad. Con un mercado global donde las compras mueven 13 billones de dólares anuales, los departamentos de compras tienen un poder transformador sin precedentes. Cada pedido, asociación con proveedores y contrato tiene el potencial de actuar como mecanismo no solo para mejorar la eficiencia de costes y mitigar riesgos, sino también para promover la sostenibilidad.

En particular, los equipos de compras pueden impulsar la descarbonización, promover los derechos humanos, fomentar la innovación entre las pequeñas y medianas empresas (pymes) y favorecer la integridad en todos los sectores, convirtiendo las cadenas de suministro en motores para lograr un cambio positivo.

Además, hay que tener en cuenta que los inversores son cada más exigentes con la información que aparece en los informes de sostenibilidad y, por tanto, la transparencia sobre las compras en toda la cadena de suministro ya es clave para la competitividad. De esta forma, las compras se han consolidado como una función estratégica que vincula el éxito empresarial con el progreso social a largo plazo.

En este artículo, daremos a conocer nuestra recién lanzada publicación Compras: un catalizador del desarrollo sostenible y la resiliencia.  

1. Un mundo en pleno cambio de paradigma y creación de valor real

Debido a la creciente inestabilidad a la que se enfrentan los mercados (desde la inflación y la escasez de recursos hasta la incertidumbre arancelaria), las organizaciones recurren a las compras sostenibles como palanca estratégica para controlar costes, mitigar riesgos, generar valor y lograr una cadena de suministro resistente.

Como decíamos, integrar criterios ESG permite mitigar de forma proactiva posibles riesgos, reducir costes y optimizar recursos. Ejemplos como la creación de una base de proveedores locales no sólo mitiga la huella de carbono, sino que también mitiga riesgos asociados a catástrofes o tensiones geopolíticas.

De esta manera, como nos indica Compras: un catalizador del desarrollo sostenible y la resiliencia, las empresas que apuestan por las compras sostenibles sortearán la incertidumbre con una mayor eficacia. Y es que, comprender las cadenas de suministro más allá de los socios directos ayuda a gestionar impactos comerciales críticos. En definitiva, invertir en sostenibilidad es fortalecer la competitividad a largo plazo.

2. Imperativo legal y marco normativo global

El avance de las compras sostenibles ya no responde únicamente a una cuestión reputacional o voluntaria, sino que se ha convertido en un imperativo legal creciente. En los últimos años, el entorno regulatorio internacional —y especialmente el europeo— ha evolucionado de forma significativa, situando la sostenibilidad en el centro de la gestión empresarial y de las cadenas de suministro.

La Unión Europea lidera este proceso mediante un conjunto de normativas que exigen a las organizaciones mayor transparencia, trazabilidad y responsabilidad en sus operaciones y relaciones comerciales. Entre las más relevantes destacan:

A estas iniciativas se suma el desarrollo de herramientas clave como el Pasaporte Digital de Producto (DPP), que permitirá acceder a información detallada sobre el ciclo de vida de los productos, facilitando la circularidad, la transparencia y la toma de decisiones informadas por parte de empresas y consumidores.

Este marco normativo no solo afecta a las empresas con sede en la Unión Europea, sino también a aquellas que operan o comercializan productos en su mercado. Por tanto, la sostenibilidad en compras se convierte en un requisito de acceso a mercado, impulsando una adopción global de estándares más exigentes.

No obstante, la coexistencia de múltiples regulaciones a nivel internacional plantea desafíos relevantes. La falta de armonización puede generar duplicidades, cargas administrativas y complejidad operativa, especialmente para organizaciones con cadenas de suministro globales. Por este motivo, los profesionales en compras sostenibles deben verificar activamente las prácticas de sus proveedores.

3. Ciclo de vida de las compras sostenibles

Como nos indica Compras: un catalizador del desarrollo sostenible y la resiliencia, la sostenibilidad debe implementarse en todo el ciclo de vida de compras. En los siguientes puntos analizamos cada una de estas fases.

a. Planificación y estrategia

Las estrategias que prosperan requieren de planificación y alineación de los objetivos generales. Es fundamental identificar los asuntos que afectan a la sostenibilidad en la cadena de suministro.

Las empresas líderes utilizan argumentos empresariales sólidos que aseguren el respaldo de la dirección. Ellas pueden justificar costes a corto plazo mediante beneficios financieros y operativos a largo plazo. La integración debe ser holística, afectando a personas, procesos y tecnología por igual. Sin alineación ejecutiva, las iniciativas ESG corren el riesgo de quedar aisladas.

b. Selección de proveedores

En la fase de selección de proveedores, el Código de Conducta es la herramienta base. Las empresas están integrando sistemas de control y puntuación ESG en sus plataformas para evaluar a candidatos. Estos criterios suelen incluir emisiones de gases de efecto invernadero y protocolos de salud laboral.

Aunque puedan existir algunas lagunas de información, la disposición del proveedor debe ser siempre colaborativa y compartir información. El uso de soluciones de terceros permite obtener puntuaciones basadas en auditorías y certificaciones. Además, estas métricas sobre sostenibilidad empresarial deberán ponderarse con otras métricas financieras tradicionales. Así, podrá realizarse una selección rigurosa de proveedores que se ajusten a la estrategia de resiliencia.

c. Compromiso de proveedores

La colaboración y compromiso entre compradores y proveedores es la piedra angular de las compras sostenibles. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 no podrán alcanzarse sin un compromiso mutuo.

El compromiso se materializa con formación directa, incentivos económicos y modelos colaborativos. Por ejemplo, con el objetivo de calcular y potenciar la descarbonización, Schneider Electric ofreció calculadores de descarbonización a sus 1.000 proveedores principales. Un apoyo que permitió la reducción de un 48% de las emisiones del programa, siempre teniendo en cuenta que es crucial adaptar los métodos al contexto y tamaño de cada proveedor.

d. Supervisión y evaluación de proveedores

La supervisión y la colaboración son clave para una estrategia efectiva. Para muchas pymes, las exigencias de informes estrictos pueden ser una barrera estructural. Por eso, debemos combinar estrategias de desarrollo y formación de competencias para facilitar su participación.

Por ejemplo, BBVA ha desarrollado un modelo estandarizado para evaluar riesgos ESG. Además, iniciativas como mecanismos de reclamación anónimos son esenciales para proteger los derechos humanos en el terreno. Identificar riesgos de forma proactiva es más rentable que aplicar o sufrir medidas punitivas posteriores. La mejora continua y el diálogo transforman las relaciones transaccionales en asociaciones estratégicas.

4. Tecnologías y perspectivas de futuro hacia 2025

La tecnología es la gran aliada de las compras sostenibles. Herramientas como el blockchain e imágenes satélites que facilitan el seguimiento de riesgos ESG. Por su parte, la Inteligencia Artificial permite automatizar el mapeo de la cadena y detectar anomalías operativas.

Sin embargo, aún queda un gran campo de avance para la innovación de la automatización de procesos con la inteligencia artificial y coherencia entre los marcos internacionales. Una brecha que representa una oportunidad de negocio para organizaciones que busquen ampliar o innovar en sus áreas de negocio.

De cara a los próximos diez años y actualmente, la sostenibilidad y su vertiente en las compras se enmarcan como un imperativo en las empresas. Las instituciones financieras serán las guardianas al priorizar a empresas que demuestren un abastecimiento responsable con inversiones de impacto. 

No serán las únicas. Los clientes finales demandarán cada vez más valor añadido fundamentado en datos verificados. El diseño conjunto entre empresas y gobiernos será esencial para resolver retos sistémicos. Además, la economía circular permitirá mantener recursos en uso y minimizar los residuos.

Desde el Pacto Mundial de la ONU, conscientes de los desafíos que ya existen en las cadenas de suministro mundiales, invitamos a las empresas a liderar este cambio ahora. Descarga ahora Compras: un catalizador del desarrollo sostenible y la resiliencia.

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